Decálogo EVAC

  1. Los ejercicios organizados por EVAC se fincan en la promoción de la igualdad de oportunidades, la consolidación de redes de colaboración y la proyección de la juventud, al tiempo que reconoce y asume el esfuerzo especial que requiere en esta materia la región en que opera.
  2. EVAC se fundamenta y sostiene su vigencia en el intercambio fraterno, solidario y crítico de ideas y mejores prácticas entre los miembros que la integran y las redes a las que pertenecen.
  3. EVAC reconoce al español como el idioma que proporciona el denominador común que le confiere sentido. No obstante, valora y dialoga con todas las demás lenguas de Iberoamérica, en cumplimiento con su autentica vocación de respeto a la diversidad.
  4. EVAC asume como propia la diversidad étnica del mundo iberoamericano, como eje constitutivo de la riqueza simbólica que favorece la convivencia de los pueblos.
  5. EVAC impulsa la participación de voces y actores comprometidos, como condición irrenunciable para la promoción de los valores humanos, democráticos y de sustentabilidad en la región.
  6. EVAC se entiende como interlocutora de instituciones, asociaciones y formaciones locales, nacionalidades, regionales y globales, en la búsqueda de formular propuestas que contribuyan al desarrollo humano integral.
  7. EVAC parte del respeto a la otredad para la formulación de todas sus propuestas.
  8. EVAC asume su vocación de incidencia para la definición de políticas públicas en los países iberoamericanos y pugna por la construcción de sociedades mas libres y justas.
  9. EVAC no es expresión de ninguna ideología en particular; no pertenece a partido político de ningún país de la región, ni esta comprometida con los valores de empresa pública o privada alguna. Sus miembros, sin embargo, son individuos que como ciudadanos militan en y profesan las creencias que su libertad les permite.
  10. EVAC manifiesta que la juventud de Iberoamérica no es el futuro retórico del discurso político, sino el presente de realidades en construcción.